Entradas

Capítulo 21: No sólo azafata de vuelo.

Imagen
Era mayo y era el día de la publicación del roster, lo que significaba que estábamos todos impacientes por saber qué destinos nos habrían tocado para junio. Yo no entraba en la página a mirar, simplemente esperaba a que alguien escribiese en algún grupo de WhatsApp "roster is out!". Cuando por fin se publicó y miré mi roster de junio, vi algo escrito que no entendía, en los días del 12-14 había unas siglas que no eran las de ningún aeropuerto, como era lo habitual. Entonces abrí mi correo y entre los trescientos emails sin leer que tenía había uno que decía evento publicitario AGP. Ahora ya sabía lo que era. Me habían elegido para promocionar el nuevo destino que Qatar Airways había incluido en sus rutas, Málaga. ¡Qué feliz estaba! No sólo por el evento, sino por poder volar Doha-Málaga directo.  Nadie sabía con exactitud quién elegía a los azafatos para esa clase de eventos o en qué se basaban para ello, aunque se decía que eran las grooming officers las que lo decidían. Se ...

Capítulo 20: Lo que no se cuenta.

Imagen
Uniforme pulcro. Moño repeinado. Maquillaje impecable. Uñas perfectas. Sonrisa de oreja de oreja. Con esta imagen es normal que una azafata de Qatar Airways pueda parecer una especie de robot. Sin embargo, había ciertas cosas de humana que yo escondía bajo esa imagen.  Antes de un vuelo cualquiera, teníamos que revisar la información del vuelo: el destino, número de vuelo, nombre del aeropuerto, tipo de servicio, hora de despegue y aterrizaje y el nombre de los miembros de la tripulación, que venía acompañado de su respectiva foto. Abro la app en mi móvil y antes del vuelo reviso todas y cada una de las fotos para ver si hay alguien conocido o para analizar las caras de los supervisores y hacer previsiones de si serán agradables o desagradables, por supuesto que también echo un ojo para ver si hay algún azafato o piloto que esté bueno. ¡Sahar, mira este azafato qué guapo y no parece gay! ¡Hoy me toca ponerme mona, me voy a echar hasta el eyeliner!  En diez minutos viene el aut...

Capítulo 19: De asiáticas maneras.

Imagen
La asignación de los vuelos de cada mes se hacía de manera automática en un sistema. El sistema estaba empeñado en mandarme a Asia así que todos los meses tenía varios vuelos a distintos países asiáticos. ¡Al final hasta aprendí a distinguir a un chino de un japonés o un coreano!  Pekín. Los vuelos a China eran algo curiosos. Nada más entrar al avión, los pasajeros chinos empezaban a hacer fila en la cocina para pedir que les llenásemos sus termos de agua caliente, para su té, café o noodles. La mayoría no sabía inglés pero las palabras clave y extrictamente necesarias para ellos como "hot water" y "rice" se las sabían de maravilla. El servicio era una odisea para entenderse con ellos. Lo bueno de eso era que lo único que pedían era arroz así que podía servirle la opción que yo quisiera porque normalmente todas llevaban arroz. Ternera con arroz, pescado con arroz o verduras con arroz.  En Pekín visitamos la Gran Muralla China, la primera maravilla del mundo que vi. ...

Capítulo 18: En la variedad está el gusto.

Imagen
Trabajar de cara al público me llevó a relacionarme con todo tipo de pasajeros, de todos los colores, sabores y olores. En cualquier vuelo podías encontrarte al típico pasajero que viaja muy frecuentemente y se las da de que sabe de aviones y de la aerolínea más que tú. ¿Habéis cambiado el servicio? ¿Ya no tenéis Sauvignon Blanc? - Entonces, estamos volando en un Boeing 787, ¿verdad? La última vez era un Boeing 777. Te lo has ganado, toma un pin. Por el contrario, también estaban esos que no habían viajado nunca. Yo entiendo que estén algo perdidos pero, ¿de verdad creen que la puerta del baño es un compartimento de 40 centímetros cuadrados? ¿Piensas abrir el compartimento, meterla dentro, mear y sacarla o qué? Alma de cántaro, ¿no es más probable que el baño sea la puerta de tamaño normal que hay en frente y en la que hay una señal que pone "baño"? Digo yo. Y luego estaban esos otros que sí que acertaban con la puerta pero que para abrirla necesitaban dos carre...

Capítulo 17: ¿Cuánto vale el amor?

Imagen
En Catar, las mariposas en el estómago revoloteaban de manera diferente a la que yo conocía. Al ser un país en el que la mayoría de la gente es extranjera, las relaciones sentimentales interculturales son muy frecuentes. Aparte del hecho de que, como en toda relación, el principio puede ser maravilloso, esas relaciones tienen un extra, tu pareja te acerca a una nueva cultura y una nueva lengua y eso es muy alentador. Lo desconocido siempre nos atrae. Sin embargo, no es de extrañar que la interculturalidad, que es tan estimulante en un primer momento, precisamente se convierta en la razón por la cual la relación finalmente no fragüe. Y es que, en muchos casos, ambas culturas están tan alejadas que es muy complicado que las dos personas se entiendan realmente y se adapten la una a la otra, sin cuestionar esos aspectos culturales que son inaceptables o incoherentes en tu propia cultura. ¿Que quéeee? ¿Que me ponga yo un velo? - ¡¿Me ha dicho "te quiero" después de solo una...

Capítulo 16: Sawadika.

Imagen
Por fin llegaron mis ansiadas vacaciones. A diferencia que en el resto de mi vida, ahora eran en invierno, en diciembre. Pero eso no era motivo para no disfrutarlas como de costumbre, con un poco de calor, sol y playa. ¡Me fui a Tailandia con mis amigas! Aprovechando los descuentos de la compañía, me fui de viaje con Carmen, Aurora y Patri. Estaba muy ilusionada por el hecho de que fuesen a viajar en mi aerolínea y pudiesen experimentar en primera persona lo que yo llevaba ya seis meses contándoles. Aunque esta vez yo era una pasajera más y no la azafata. Viajamos las cuatros juntas. Aterrizamos. Nada más poner un pie fuera del aeropuerto, ya teníamos a cientos de tailandeses sonrientes llamando nuestra atención con su saludo típico: palmas de las manos juntas delante del pecho en compañía de un agudo "sawadika". ¡Qué bien nos sonaba aquel hola tailandés! Primera parada, Phuket. Es uno de los lugares de fiesta por excelencia en Tailandia así que, eso fue lo primero q...

Capítulo 15: Una Julia que no conocía.

Imagen
Todo en lo que había pensando cuando decidí hacerme azafata era la posibilidad de viajar por el mundo. Nunca me había planteado que aparte de conocer nuevos países y culturas iba a conocerme a mí misma mejor que nunca. Iba a descubrir una Julia que no conocía. Hong Kong fue el primer destino en el que salí sola. Nadie quería salir a ver la ciudad porque ya la habían visto. Yo me preguntaba cuál era el problema de volver a verla... Pero claro, ya tenían la foto típica de ese destino y no había nada más que les empujase a salir. Era mejor quedarse en la habitación del hotel para dormir, ver series y pedir servicio de habitación. Y aunque en aquel momento sentía rabia por cruzarme con gente tan poco aventurera y oportunista, con el paso del tiempo los llegué a entender perfectamente. También sentía rabia por tener que salir yo sola. Sin embargo, no podía desaprovechar la oportunidad de ver una ciudad nueva solo porque no tuviese compañía. Busqué el nombre de los lugares que quería vi...

Capítulo 14: La vida, para mí.

Imagen
Toda mi vida se veía afectada de una u otra manera por mi profesión. Ser azafata de Qatar Airways no era simplemente un puesto de trabajo, era un estilo de vida. Por un lado, las normas y reglamentos que teníamos no se limitaban al turno de trabajo, iban mucho más allá de eso. Teníamos toque de queda, doce horas antes del vuelo debíamos estar encerrados en casa. No podíamos dormir fuera, de 4:00 a 7:00 am teníamos que estar en nuestro alojamiento obligatoriamente. Sólo podían entrar a nuestro edificio personas de la compañía y residentes de Catar. Y podían hacerlo en una franja horaria específica, de 7:00 am a 10:00 pm, lo que significa que no podían quedarse a dormir. Si estabas en un alojamiento femenino, sólo podía visitarte tu madre o hermana y viceversa. Mi hermano vino a visitarme a Doha y tuvo que alojarse en un hotel. No podías tener granos, heridas o el pelo teñido. No podías tener tatuajes, ni siquiera aunque no estuviesen visibles. Tampoco piercings, yo tuve que quitarm...

Capítulo 13: Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida.

Imagen
Todavía no me gustaba QROC, odiaba el taconeo uniforme, los moños repeinados, las cabezas engominadas y las caras largas. Odiaba el ambiente tenso que se respiraba allí y el briefing. Pero una vez en el avión, la cosa cambiaba... ¡Adoraba mi trabajo! Había ido cogiendo más y más experiencia y todo lo que al principio me parecía un mundo, ahora lo hacía sin pensar, de manera automática. Entraba en el avión, me quitaba la chaqueta del uniforme, preparaba la chaqueta del servicio y los zapatos planos, para después del despegue. Revisaba mi asiento y el cinturón de seguridad. Usaba el megáfono y el teléfono de mi asiento para confirmar que funcionaban correctamente. Hacía el chequeo de mi puerta para asegurarme de que estaba desarmada (en caso de abrirla, la rampa no se inflaría). Más tarde, cuando todos los pasajeros estaban a bordo y las puertas se cerraban, la armábamos, para que la rampa se inflase en caso de emergencia. Comprobaba que las botellas de oxígeno, chalecos salvavidas,...